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Episodio 4 Glausia González Manzano

Su abuela le heredó a su madre una casa en el barrio El Cairo en Pradera, Valle. Para Glausia fue una fortuna que ese hogar estuviera en el corazón de la zona de tolerancia, donde quedaban todas las cantinas. A sus compañeras del colegio no las dejaban ir a hacer tareas con ella porque su casa quedaba en medio de aquellos locales con cortinas rojas, verdes, de flecos, y de damiselas que atendían a los caballeros en la puerta con sus pantaloncitos calientes, su ropa llamativa. A los 12 años, cuando su mamá la enviaba por un mandado, siempre le decía que no pasará por delante de esas cantinas. Eran los años 70s y 80s y Glausia no hacía caso. Ella pasaba por delante de las cantinas a paso de tortuga porque le encantaba escuchar la música que sonaba, sobre todo los boleros: Daniel Santos, Bienvenido Granda, Javier Solís, Miltinho, y su preferido, Orlando Contreras, la Voz Romántica de Cuba. Así, caminando muy despacio, lograba escuchar una canción completa. ¿Cuántas mujeres encontraron su amor por la música, de manera clandestina, en una zona de tolerancia? En este episodio retomaremos los pasos de una Glausia readolescente que encontró su amor por la música en la Zona de Tolerancia de Pradera, sin juicios ni prejuicios.

Detalles

  • Tipo de contenido: Sonoro
  • Fecha de realización: 2025
  • No catalogación: SO-A-07753
  • Título de serie: El camino de la aguja y el espiral
  • Realizadores: LAURA SOTELO LABRADA
  • Lugar: Colombia, Valle del Cauca, Cali
  • Duración: 10:00